"Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que el. El escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio". El juego del Ángel. Carlos Ruiz Zafón

lunes, 7 de mayo de 2012

Cuentan por ahí...

Hace un tiempo me contaban historias parecidas , y me negué a creérmelas.Siempre he sido un tanto escéptica y si no veo las cosas no suelo reconocer que son verdad. Es algo intrínseco en mi personalidad, no puedo remediarlo, pero de algún modo me ha ayudado a ser fuerte con el paso de los años. Es mejor reconocer que me equivocaba en el pasado que haber tenido que romper mis sueños en el presente.
Nadie te cuenta como es en realidad. Lo pintan todo sencillo y perfecto. No hablan de dudas, miedo o agobios. Todos dicen que es tan fácil. Pero mienten. No lo es. No obstante si dijeran la verdad nadie querría aventurarse en terreno pantanoso arremangarse los camales e ir a explorar lo desconocido. Me gusta poner el símil de la selva por cierto paralelismo que le encuentro. Nunca conoces a alguien si no conoces un machete y te adentras en la maraña de vegetación que rodea su aura. Es un reto y una aventura al mismo tiempo. Hay momentos que los árboles te rodean y te agobian tanto que piensas en desistir. Otras veces detrás de la espesura se esconde un paraje negro y terrorífico que no sabes que es. Y en ocasiones no sabes si el camino es el que marcan las piedras o el que está lleno de lianas. Pero ante todo esto solo cabe dejarte llevar por la intuición y poco a poco sentir que formas parte de la espesura, que eres un árbol más o una rama o solo quizá una hoja que se mueve a su compás. Que sientas sus manos como tuyas, su rostro familiar y sus labios como fuente contra tus dudas. ¿Por qué siempre cuentan lo bonito de una relación como una sucesión de besos y caricias y no como la aventura de conocer su alma?

martes, 1 de mayo de 2012



No  mientas. Le beso, mientras me susurra esas palabras al oído. Es imposible resistirse  a esa voz y a sus dedos mientras te recorre la espalda suavemente. Te pone  mirada de niño bueno, los ojitos brillantes y los labios en morritos. Imposible no darle un beso con esa carita. Pero es cuando paras y le miras de nuevo cuando te das cuenta de esa carita de chiquillo picarón que acaba de hacer una travesura. Si ha conseguido que le beses cuando hacia 2 segundos le dijiste que no lo harías más. No puedes evitarlo, es su voz y sus manos las que te tienen cautivada y nada ya puedes hacer. Te resistes para hacerte la dura. De poco sirve la verdad. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Y vas en un autobús dirección a ninguna parte. Llueve. Los cristales lloran. Piensas en los ultimos dias y crees que nada puede superar lo ocurrido. Te planteas que va a ser de tu vida a partir de ese momento. Cada experiencia que te ha cambiado. Cada persona te ha dado algo de ella. Cada instante te ha dado un micro recuerdo  Cada anecdota te da un poco mas de experiencia. Pero nada inigualable a la acumulacion de todo ello en tiempo record. Esa es la razon por la que ahora pienso. Voy a volver en un rato pero ahora recapacito si quiero que esto sea una huella imborrable de felicidad en mi mente un hecho que marque mi vida o una historieta mas.

martes, 24 de abril de 2012

Se detuvo el tiempo

Estaban tendidos en la cama. Uno junto al otro. Sus manos acariciándose sin cesar a ritmo pausado pero constante.Se sentían próximos, el calor de sus cuerpos  y el placer del sutil contacto de la piel que no cubría la ropa. Ella acariciaba su espalda, primero sobre su camiseta y después deslizó su manos por debajo de ella sintiendo como el vello de su piel se erizada en escalofríos cuando le tocaba. Mientras, el no dudaba en dejarse llevar por sus instintos de amasar sus muslos mientras le comía a besos  el cuello, cada vez que uno de estos besos aumentaba de intensidad una sensación de placer recorría el cuerpo de ella haciéndola suspirar. El lo sabía y repetía ha acción cada cierto tiempo.

Y así el tiempo se detuvo entre cuatro paredes ajeno al ritmo de la vida que le persigue

martes, 10 de abril de 2012

Es algo así.

Es como cuando no puedes parar quieto aunque quieras. Es cuando miras un mensaje 20 veces para comprobar que realmente has entendido lo que pone. Es como cuando hay algo que te da energía sin haberte tomado café. Es como si todo fuera más lento que nunca y no pasaran los minutos. Es esas cosas que te dicen que van a estar genial pero a la vez te da miedo. Es el momento antes de lanzarte a la piscina, cuando sientes el vacío antes de llegar al agua. Es igual que el día que emprendes un viaje y solo sabes el día que vuelves en 3 semanas. Es como cuando algo se te anuda en el estómago y te impide incluso dormir.Es también como el momento en el que coges la hoja en blanco para escribir. Es como las historias esas que te cuentan y no te puedes creer. Es algo así y nada de ello a la vez.

lunes, 2 de abril de 2012

In Psique

La abrazó de improvisto, por detrás, como solía hacerlo. Acercó su rostro al de ella le besó la mejilla, el cuello...ella solo cerraba los ojos y acariciaba sus manos se dejaba llevar. Se miraron un instante y se leyeron los ojos como si en ellos estuvieran escritos sus sentimientos. La beso en los labios, poco a poco saboreandolos, disfrutando de cada vez que se estremecía entre sus brazos, se le erizaba la piel por momentos y sentía como su corazón le impulsaba a besarle con más desenfreno y pasión que nunca. Hacía tiempo que no se sentía así , tan inspirada, tan apasionada, tan... eran caricias arrebatadas mordiscos en la oreja ,y susurros entrecortados que le llevaban a un pre éxtasis de emoción. El la seguía y no podía parar de acariciarla sin cesar, algo les había invadido por dentro, algo que hacía tiempo que no sentían. Arrebato. La ropa caía a ambos lados ...estaban listos.